martes, 11 de septiembre de 2007

Calle de Villanueva

Me gustas cuando eres andaluza.
La blancura de tus montes habitados
deja a un lado ese ejército
de menudos retorcidos
que envenenan de locura
el calor de mis latidos.
Y entre tanto y tanto anhelo...
¡ay, tus vinos!

Me gustas cuando eres sombra
Una alfombra de adoquines centenarios
me conduce por tus sueños,
por la luz de tus tejados,
por la fuerza de tus casas,
por la estirpe del pasado,
por el secreto que guardas
a lo largo de tus años.

Me gustas cuando eres altanera
y colonizan tus aceras con la gloria
de largas noches de estío
ovillando tu memoria
como un bocoy de hilo,
y entre tanta y tanta historia...
¡ay, tus vinos!

Me gustas cuando eres silenciosa.
Tienes puertas de mutismos y afonías
que se abren desde siglos,
hay tabernas que tus guerras
las inundaron de... ¡ay, tus vinos!
y Santiago es tu paseo
y Dolores tu capricho.

Me gustas cuando eres madrugada,
cuando el trasiego del día
te convierte en almohada,
cuando ves robar los besos,
cuando hueles a la masa
del pan que está recién hecho.
Cuando no suenas a nada.

Me gustas como fuiste,
como eres, como seas,
como quiera que te llamen
en una esquina cualquiera.
Me gustas porque te quiero,
calle de Villanueva.

Este poema lo escribí para la caseta de “Viñanueva” en el año 2003. Desde entonces puede verse enmarcado cada principios de Septiembre en las paredes de este refugio vendimiador. Este año cumplieron 15 años de arte y categoría. Para ellos un fuerte abrazo.

5 comentarios:

Anónimo dijo...

Artista, que eres un artista!
Olé ahí las calles de mi pueblo!
Se me han puesto las carnes de gallina!

Un saludo, poeta!

Jaime dijo...

La caseta Viñanueva ha cumpido 15 años y yo me siento muy orgulloso de pertenecer a este grupo de amigos. Menos cuando hay que ir a montar las lonas, que me acuerdo de la puñetera madre que parió al que inventó tal invento (que tuvo que ser faraón o comerciante de indígenas). Pero también me siento muy feliz de que escribieras esos versos para nosotros y que cada año cuelguen de la pared de nuestra casa. Ahora sólo queda que algún año te empapemos los morros de cloroformo, te metamos en una furgoneta vieja, te amarremos a una silla de enea y cuando te despiertes te forcemos a tomarte una copita con nosotros. La Feria de tu Pueblo no te olvida!!!! aunque empieza a confundirte con uno con una gorra que se pasea en un cacharro agrícola motorizado. Vuelve Poeta!!!! ven y pon un año las lonas por mí!!!! "Ar favó"!!!

Anónimo dijo...

Poeta, reflexión:
1ª.
¿Por qué se añora y se echa de menos lo que está al alcance de la mano?

2ª.
¿Por qué, a medida que los poetas vais madurando se os entiende menos?

-Er Manué-

Anónimo dijo...

A mí se me han puesto las carnes de pollo!:-)

Esos paseos...

Kike

Jesus Dominguez dijo...

Gracias, amigo.