martes, 15 de septiembre de 2009

LA NOCHE DE REMEDIOS ARIZA (2ª parte)

Cuando alcanzamos el camposanto, el cielo lucía un azul impropio de la noche. Pareciera que las estrellas estuvieran más cerca, que se hubieran asomado a la ventana del universo para acompañar a Suso en su homenaje. Cuando iba a preguntarle que cómo pensaba entrar Suso ya estaba encaramado a los muros de la necrópolis.
Salté detrás de él con bastante dificultad y cuando logré alcanzarlo estaba arrodillado ante el sepulcro de Remedios Ariza. Me retiré para dejarlos a solas.
Después de unos minutos de oración, Suso Guevara se levantó con las mejillas surcadas, se echó la mano al interior de la chaqueta y sacó un papel doblado en varios pliegues. Lo desplegó y tras carraspear levemente comenzó a recitar unas octavas reales de aroma gongorino. Una elegía invadida de un desesperante amor. Sentí hervir las cuencas de mis ojos y el vapor de agua se hizo lágrima salada al exhibirse a la vista y correr por mi rostro.
Al finalizar el homenaje, Suso volvió a doblar escrupulosamente el poema y lo devolvió al bolsillo interior de su chaqueta. Se arrodilló de nuevo y besó delicadamente la lápida, que pareció hundirse al contacto con los labios. Se incorporó con parsimonia y con la cabeza gacha comenzó a caminar hacia la salida.

- Hasta el año que viene, Remedios.

Las palabras escapadas de la boca, como un misterio fugado de una botella de gaseosa caliente, se me clavaron en las encías al repetirlas sin pretenderlo en mi alma dolorida. Caminamos en silencio pues yo no sabía qué decir y él no quería decir nada.
Llegamos a la cancela y pensé que por ella sería más difícil saltar que por algunas zonas del muro. Se lo comenté a Suso en voz baja, como si no quisiera despabilar a las ánimas dormidas. Sacó un brazo por los barrotes y a los pocos segundos se presentó un guardia de seguridad perfectamente uniformado.

- Ya creí que no vendría usted éste año, señor Guevara.

Nos despidió casi con reverencia.

Seguimos andando en dirección a la Macarena y cuando ya enfilábamos la avenida Doctor Fedriani le oí pronunciar bajito su nombre.

- Remedios, como te añoro. Si, al menos, pudieras oír tantas cosas que tengo que decirte. Si pudiera pasar contigo un sólo minuto más.


Continuará...

13 comentarios:

Gizela dijo...

Preciosa forma de relatar.
Tiene poesía tu narración.
La historia...conmovedora.
Esperaré el continuado.
Un abrazo
Gizz

vuelo de hada... dijo...

El sigue tan enmorado que no lo puede superar, esperemos después de este paso por su tumba que le espera al pobre.

Mae dijo...

Joooo. Como sigas así, al final vas a conseguir que mi lagrimilla se quiera escapar.
Mu bonito...
Y para ser sincera.. muy real.
Continúa pronto...
Un saludo..
(por cierto, si quieres, las porras continúan, ok? SOn dos por semana mientras haya champions)

SIL dijo...

M-A-G-N-Í-F-I-C-O-
Me cuesta resistir la tentación de inventar un epitafio para Remedios, dado que ultimamente me dedico a éso...
Tienta...tienta...
Qué historia maravillosamente contada.
Te felicito.Ha sido un placer inmenso leerla.
Esperaremos lo que sigue.
BESOS. !

êdetre dijo...

Sin duda esta historia promete...

Un saludo.

Ka-tica dijo...

ay Jesus... fascinante!!!
definitivamente quiza la forma mas poetica de mostrar el amor q ni la muerte separa, un amor de almas no de cuerpos ni de corazones!
precioso...
=)

*** ~~........ALEJANDRA........~~*** dijo...

LO PRIMERO, GRACIAS POR PASAR POR MI CASA Y POR TODOS TUS PIROPOS, PEO...VINIENDO DE TU TIERRA... ES ALGO YA SABIDO DE LA GALANTERIA DEL HOMBRE ANDALUZ.JIJIJI...PRECIOSA ENTRADA LLENA DE AMOR, TERNURA ...Y SOLEDAD...

Froiliuba dijo...

Me he bebido El relato de remedios en un minuto, me enganchó desde el principio y ahora espero lo que sigue.
es poesia hecha prosa, como si oyera ese quejio intenso y amargo del amor perdido, enhorabuena.

verdial dijo...

Es difícil olvidar cuando perdemos algo nuestro.
Me gustaría que la próxima parte Remedios volviera a la vida, pero claro, es una utopía.

Besos

Belkis dijo...

Hola Jesús, vengo a agradecerte tu visita a mi rinconcito y tu comentario y de paso a conocer el tuyo. Me ha gustado mucho el relato porque creo en el amor. Ese que se mantiene a través del tiempo y la distancia, incluso después de la muerte. Gracias por compartirlo. Un afectuoso saludo

Janeth dijo...

Hola Jesus, vengo a agradecerte por la visita a mi blog y por tus amables palabras, me encanto tu blog y la historia que nos cuentas, el amor es un sentimiento maravilloso, fue muy grato leerte,... seguire visitandote
Besitos
Janeth

Flor dijo...

Hola Jesus, Y que te llebas con los Piscis?!
Pués muy bien nos seguimos para ver si eso és cierto?

Te leo!

Besos
Flor

MAJECARMU dijo...

Jesús,gracias por tu visita y tu comentario..
He leido varios poemas y son originales,sugerentes y ciertamente bellos..

Tu último relato me lleva a un enigma de amor.. con ciertas notas de humor,que alivian la seriedad y le proporcionan ligereza,gracia e interés..

Enhorabuena y sigue escribiendo que nos enganchas a todos..

Un abrazo amigo y gracias.
M.Jesús