sábado, 23 de enero de 2010

PUERTO PRÍNCIPE...

Es imposible no hacerlo. Ya sé que Puerto Príncipe está muy lejos. Que de una zancada no lo alcanzamos. Hoy me he levantado y al bajar a la calle había cenizas pero eran de un cigarro, se levantaba el polvo ante mis ojos y no era más que el paso de una furgoneta de reparto. Una mujer gritaba un nombre a los pies de una escalera, pero ella sí obtenía respuesta. Un niño lloraba pero era caprichosamente y su madre lo acurrucaba. Hoy me he levantado buscando Haití en el mapa.

Ya lo sé. He intentado no hacerlo, guardar silencio. Pero no puedo. No debo. Escribo y dentro de unos segundos recogeré a mi hijo y reiré con él y no puedo evitar sentirme mal por ello pero... ¿qué hacer?

No puedo más que escribir porque esto es lo que soy, es lo que hago. La vida sigue naturalmente, el mundo no para por nada. El hombre es injusto porque imita a su padre. Así es. No pretendo ofrecer un dogma y renuncio a la poesía porque no quiero que haya nada bello hoy en lo que escribo. Todos los muertos del mundo son nuestros muertos. Todos los huérfanos son ahora nuestros hijos y los padres son nuestros padres y hermanos y amigos. Tan lejos del Mar Caribe.

No cambiaré de canal porque lo único que nos diferencia es una maldita casualidad geográfica. Hoy he leído que ha sido treinta y cinco veces mayor que la bomba atómica de Hiroshima. Es terrible.

He comprado una bula donando algo a la causa ¿y ahora qué? ¿Respiro hondo y sigo? Estoy confuso, me siento culpable como si yo mismo fuera la falla nerviosa, la placa Coco o la de San Andrés. Lo siento como si yo mismo hubiera apretado el botón. Lo siento. Quiero que mi hijo cuando crezca no permanezca impasible ante estas cosas. Por eso os escribo, es lo que soy, es lo que hago, y hoy es imposible no hacerlo.

14 comentarios:

Froiliuba dijo...

A todos se nos queda "cara de tontos" ante tanta injusticia. Yo me pregunto que porqué siempre le toca a los más desfavorecidos, y no encuentro respuestas, no las hay o quizás si, poruqe si ese terremoto hubiera ocurrido en otro lugar del planeta seguro que no habría miles de muertos.
Lo que nos queda es ayudar en lo que esté en nuestras manos, con apoyo econónmico, con fuerza moral, los creyentes con su fe y aquellos que saben y pueden, con su ayuda física.

Nuestro camino, enseñar a nuestros hijos para que creen un mundo mejor.

bss

Angeles dijo...

Uno no puede dejar de sentir esto, la vida no se detiene pero estamos todos unidos, somos un solo ser.
Besos:)

sevillana dijo...

Es muy duro lo que están pasando todas esas personas y sobre todo los niños que deambulan por las calles buscando entre basuras y escombros.
Pienso que la ayuda que se está enviando ahora mismo es poca para paliar la situación y como bien dice Froiliuba siempre lo toca a los más desfavorecidos.
Saludos

MentesSueltas dijo...

Nos quedamos sin palabras... un terromoto sobre otro. Haiti ahora y antes merecen la ayuda del mundo.

Te abrazo
MentesSueltas

Mercedes dijo...

Mucha senceirdad y sensibilidad en tu texto. Qué puedo decirte, estoy contigo y, por supuesto, con Haití. Lo más triste de todo no es la jodida falla, es lo vulnerables que ya eran antes por nuestra causa; esto es lo que más duele.
Un abrazo.

vuelo de hada... dijo...

Es inevitable sentirse asi ante estas cosas, pero muy sentido tu texto, muy personal y agradable saber que existan aquellos que no olvidan que todos los seres humanos somos un mismo mundo.
Un abrazo

Ligia dijo...

Nos quedamos todos igual que tú. Aportamos algo pero luego nos preguntamos ¿qué más podemos hacer? Las imágenes son tremendas y la situación que se vive allí es increíble.
Abrazos

LA CHISPITA DE LA VIDA dijo...

Suscribo cada una de tus palabras. Tengo sentimientos encontrados; qué suerte tenemos de vivir donde lo hacemos, ¿pero cómo puedo pensar ésto?, ¡soy una egoista!; necesito estar allí físicamente para ayudar con mis manos, pero me pregunto si es en beneficio de los damnificados o como bien dices es el bulo que necesito pagar para sentirme bien, volvemos de nuevo al egoismo personal.

La otra noche de decía a una amiga que me he quedado con las ganas de haber hecho un "viaje" a algún país necesitado de nuestra ayuda, en vez de haberme ido de vacaciones a tirarme a algunas de las playas de Cádiz o Portugal, haciendo como si no pasara nada. Sin embargo, ahora sí que tengo claro que cuando la tercera de mis hijos, que ahora tiene 3 años y medio, sea un poco más mayor y pueda razonar las cosas, haremos ese viaje que me quedó pendiente y así de paso que ellos vean y vivan las situaciones límites que el ser humano puede llegar a vivir, sin chupachups, clases de tenis, nintendo y las miles de cosas que tienen diariamente para "ser féliz".

María Cristina dijo...

un abrazo grandote esperando que la esperanza y los cambios en Haiti se vayan dando

Peregrina dijo...

Hola Jesus, gracias por tu visita a a mi blog/tu blog.

Apoyo de corazón a nuestros hermanos...les está tocando pasar por una experincia muy dura.

El mundo no puede ser salvado ...pero tu si...¿que hago con mis pensamiento de frustración e impotencia frente a los hechos...casi nada...tu si puedes hacer algo por tí...aceptar tu instante ...y como vivirlo ó en forma de ataque ó como transformación y comprensión .

Un abrazo amigo todos somos uno.

VerboRhea dijo...

Yo también me uno en solidaridad con todos ellos.
Un abrazo

MAR dijo...

MI CORAZÓN TAMBIÉN ESTA TRISTE.
NO PUEDO DEJAR DE PENSAR EN ESTA TREMENDA DESGRACIA QUE HA "REGALADO" LA VIDA, PARA A SU VEZ QUITARLA.
Cariños para ti, muy hermoso post.
mar

Conversaciones de todo dijo...

En Haitil es muy triste del terremoto, cuantas personas muriero cuantas que no tiene casa ni para comer.
Y lo que esta pasando en Venezuela.

arc dijo...

"no quiero que haya nada bello hoy en lo que escribo" Siento decirte que no lo conseguiste.