miércoles, 10 de marzo de 2010

PLUVIA



Dicen que el agua sabe tu nombre.

Dicen que en otoño lo pronuncia.

Dicen que corre en las calles

y todo lo alcanza… y lo inunda.


Yo quiero mojarme contigo

en un vergel infinito,

que me toques inofensiva

como un cachorro perdido.


Tus cielos, que ya son tantos,

se olvidaron de anunciarte,

pero yo te he visto muchas veces

y sé que tú no te olvidas.


En la noche el vidrio se araña

haciéndote un homenaje,

y el Sol cura las mañanas

para que no me amancilles.


Agua, que tanto sabes, llámala

y dile que mima el cetrino

el paso de todas las huellas

que el mundo conoce,

que vuelva,

que vuelva.