miércoles, 7 de diciembre de 2011

SUPERMAN



Un muñeco cobra vida

en las manos de mi hijo,

como todo lo que mira

con sus mágicos ojitos.


Corre, para y esquiva

un Porsche 911

de escala más bien chiquita

de color rojo cobre.


Se alza y monta al trote

un caballo sin rodillas,

que destila un fuerte aroma

a p.v.c. made in china.


De pronto, despega del suelo

- Mira, Papá, vuela, mira

- ¿Está volando por el cielo?

- Sí, por el cielo de arriba,

(señalando con el dedo).


-¿Cómo Superman? (Le digo).

Rotundamente afirma.

- Pero ¿sabes quién es Superman?

- Claro que sí (ni vacila).


- Y ¿quién es?

- Papá

Y yo ya me siento capaz

de salir volando.

4 comentarios:

Javier dijo...

ES INCREIBLE LA INOCENCIA DE UN NIÑO..LASTIMA QUE CON EL TIEMPO LOS PAPÁS PASEMOS DE HEROES A VILLANOS.

Nelson Javier Salinas Soto dijo...

Tiene ese final que llena los pulmones de vida..

Excelente poema te felicito Jesús.

Te visito desde

http://desdoblamientointelectual.blogspot.com/

Suerte!!

Roy Jiménez Oreamuno dijo...

Que lindo el niño, ven como super poderosos a sus papas.

Saludos

Manuel Domínguez dijo...

Su padre siempre seguirá siendo Superman pero dejará de decírselo y recurrirá a él cuando se encuentre con algún problema.

Su tío Manué (Supercoco).