viernes, 16 de marzo de 2012

DESPIERTA

Imaginad por un momento: Estáis en un hospital, sentados a la orilla de una cama en la que yace, luchando entre la vida y la muerte, el ser que más queráis en este mundo. Su cerebro se mantiene en coma. Unos aparatos lo/la mantienen con vida. El televisor encendido pero muteado muestra imágenes de una guerra. Salís un instante al pasillo y un toro bravo galopa creando pavor. Todo se presenta en cámara lenta. La gente corre. Batas verdes. Las bocas abiertas y las gargantas inflamadas pero tú no oyes absolutamente nada. Vuelves a la habitación. La persiana deja entrar demasiada luz. Te acercas y vislumbras que en el exterior el mundo ha perdido el color y todo se difumina entre el blanco, el negro y una lúgubre gama de grises mientras un tornado arrasa casas, coches y todo lo que encuentra a su paso. Bajas definitivamente la persiana y recuperas tu asiento al borde la cama. Le coges la mano e inclinas tu cabeza sobre ella. Entonces suena esta canción.