domingo, 1 de septiembre de 2013

¿QUÉ PASARÍA?



¿Qué pasaría si tú y yo nos encontráramos un día? No mañana ni esta semana, un día lejano, me refiero ¿Qué pasaría si ese día tú estuvieras sola? Sentada en un parque leyendo una novela, digamos… Los cuadernos de Don Rigoberto, de Vargas Llosa, por ejemplo. ¿Qué pasaría si además de estar sola, en un parque, leyendo, ese día te hubieras levantado segura de no querer a nadie más que a ti misma, feliz y tranquila, con ganas de salir al mundo y verlo? ¿Y si el día de nuestro encuentro, además fuera un bonito día de Marzo, cielo azul, aire fresco, luz clara, olor a verdad… música? ¿Si ese día no hubiera periódicos ni armas, si no se oyera ninguna sirena, ni gritos, si no hubiera humos, si no encendiera la televisión de ningún hogar y se hubieran retirado todas las señales de tráfico del mundo y no hubiera relojes? ¿Si en ese marco inverosímil, sentada tú en tu burbuja única, vieras pulular a los transeúntes delante tuya sin reparar en ti siquiera, como si fueras una adelfa más del primaveral decorado? En definitiva, ¿si pareciera un día perfecto para una mujer madura que disfruta de su oasis privado en este universo de gente? ¿Qué pasaría si llegara yo, entonces, aparecido de ningún sitio, sin ningún recuerdo recíproco ni lazo de conexión vital contigo? ¿Si llegara a tu lugar íntimo y lo perturbase con un saludo encantador e inofensivo, algo puro e irresistible, algo que no hubieras percibido nunca? ¿Qué pasaría, entonces, si lo acompañara de una sonrisa a lo Cary Grant? ¿Y si dándome cuenta de tu valor imposible me parara un segundo y arrogante e irresistible me sentara a tu lado, te despojara delicadamente del libro, te acomodara el pelo y te besara en los labios? ¿Y si ese beso te arrebatara tu imperio para siempre y ya nunca más en tu vida volvieras a soñar con recuperarlo porque no quieres perder el nuevo tiempo que te pongo en la boca? ¿Qué pasaría? ¿Qué pasaría si después de abrir los ojos vieras la alianza en el dedo anular de mi mano derecha? ¿Qué pasaría? ¿Y si no supieras que la inscripción interna es tu nombre y el día que nos casamos? ¿Qué pasaría? ¿eh? ¿Qué pasaría?

8 comentarios:

Jesús Domínguez Vargas dijo...

Hola tocayo, de Jesús domínguez a Jesús Domínguez, sigue escribiendo tocayo, este mundo está falto de buena literatura, de sentimientos, de savia nueva, de gente creadora que acontrapuesto de guerras, de crisis, de defalcos, de eres y de la madre que los parió, guarda como tú y como yo, un rincón en el pecho para un poéma, para una canción, para una pintura, para una sonrisa gratuíta para un prójimo a quien no se le pide tarjeta ni indentificación alguna; Sigue escribiendo, sigue escribiendo, sigue escribiendo.

Jesús Domínguez Vargas dijo...

Hola tocayo, de Jesús Domínguez a Jesús Domínguez, sigue escribiendo tocayo, este mundo está falto de buena literatura, de sentimientos, de savia nueva, de gente creadora que acontrapuesto de guerras, de crisis, de defalcos, de eres y de la madre que los parió, guarda como tú y como yo, un rincón en el pecho para un poéma, para una canción, para una pintura, para una sonrisa gratuíta para un prójimo a quien no se le pide tarjeta ni indentificación alguna; Sigue escribiendo, sigue escribiendo, sigue escribiendo.

Marite Alarcón dijo...

Excelente... preguntas que tienen respuestas, múltiples respuestas... y un profundo significado para cada mundo.

Mª Teresa Sánchez Martín dijo...

Genial, sinceramente genial.
Comparto la opinión de tu tocayo Jesús Domínguez, sigue escribiendo.

A propósito del final,¿qué pasaría?¿eh?

Saludos
Teresa

Jesus Dominguez dijo...

Muchas gracias, tocayo. Un abrazo muy fuerte.

Jesus Dominguez dijo...

Gracias, Marité Alarcón. Un placer recibirte en este rincón y leer tu comentario.

Jesus Dominguez dijo...

Gracias Mª Teresa, dejo a vuestra imaginación aquello que pasaría.

Un abrazo

tierramojada dijo...

Millones de veces he imaginado algo parecido, sólo que sí conozco a la persona que quiero que aparezca alguna vez en mi vida de nuevo.

Pero ¿ qué pasaría en el caso que describes? Creo que el truco está en volver a seducir, cortejar, enamorar.

En volver a pasar por el corazón. Y amar aún con más fuerza.


Gracias por tu comentario. Me alegra mucho dejar una buena sensación con mis palabras.

Tú me has dado esperanza. Pasará.

Un abrazo!