jueves, 15 de diciembre de 2011

UN HOMBRE


Cuando todo se complica tengo ganas de pelea.

Tengo la espalda ancha como un tobogán gigante.

Las alforjas bien cargadas y el camino es cuesta arriba.

El cielo me queda lejos y no espero nada suyo.

Las puertas están cerradas y las aldabas torcidas.

Cierro los puños y corro siempre adelante siempre.

No recuerdo ya la huída

ni el grito desesperado.

Tengo la fuerza precisa

en el momento que llega.

Soy un hombre, sí, un hombre.

Solo un hombre, pensará alguno, en su necedad infinita.

Como si hubiera algo más grande

en este grande mundo.

miércoles, 7 de diciembre de 2011

SUPERMAN



Un muñeco cobra vida

en las manos de mi hijo,

como todo lo que mira

con sus mágicos ojitos.


Corre, para y esquiva

un Porsche 911

de escala más bien chiquita

de color rojo cobre.


Se alza y monta al trote

un caballo sin rodillas,

que destila un fuerte aroma

a p.v.c. made in china.


De pronto, despega del suelo

- Mira, Papá, vuela, mira

- ¿Está volando por el cielo?

- Sí, por el cielo de arriba,

(señalando con el dedo).


-¿Cómo Superman? (Le digo).

Rotundamente afirma.

- Pero ¿sabes quién es Superman?

- Claro que sí (ni vacila).


- Y ¿quién es?

- Papá

Y yo ya me siento capaz

de salir volando.

viernes, 2 de diciembre de 2011

POEMA Y VIDA Y VICEVERSA.

Hay poemas bellos hasta doler, premeditados, altivos y abstrusos, labrados hasta la extenuación, estructuralmente perfectos y sabios de expresión, rítmicos desde el primer acento hasta el último y llenos de lúcidos simbolismos. Después, hay otros sencillos y puros, asimétricos y espontáneos, llenos de imperfecciones pero insultantemente honestos.

Yo me quedo con estos últimos porque así es como entiendo la propia vida, y el poema y la vida deben seguir los mismos valores para un poeta. El poeta escribe o debe hacerlo tal como vive.