EL ASEDIO A LOS COLORES
*Pintura obra de Manuel León.
Habría que echarse a la calle para denunciar el asedio que están sufriendo los colores. Habría que manifestarse contra el hostigamiento a los mismos. Tal vez esté en ello el mal de todos los males. Tal vez se encuentre inmerso en esta cacería silenciosa el motivo de toda ira. Lo cierto y verdad, como decía mi madre, es que salgo a la calle y los coches grises, blancos y negros dominan el asfalto oscuro. Los jóvenes se disfrazan de blancos puros, de negros tristes, de tonos sepias de películas antiguas. Los armarios sufren la dictadura de la neutralidad más absoluta. Las cocinas no arriesgan a asomarse al balcón de las pupilas excitadas. La naturaleza huye de las ciudades, las primaveras hibernan.
El cine ofrece una bola negra y Lorca se retuerce cantando al verde que te quiero verde, al rojo de Bodas de sangre, mientras el amarillo del albero se mancha sobre un traje de luces a las cinco de la tarde.
Todo cuanto nos rodea se apaga de alguna manera. Tal vez para no molestar a nadie, ahora que todo molesta. Tal vez sea cosa mía ahora que la edad me roba tanto.
Afortunadamente aún quedan refugios. El azul de Joni Mitchell. Los colores de Michel Pastoureau. Los pinceles luminosos de Manuel León.
Salgamos con ellos a la calle, vistámonos con los ojos cerrados, sin prejuicios ni falsas elegancias. Gritemos fucsias, cantemos añiles, lancemos granates, brillemos dorados…
Yo llevaré tus ojos verdes, tus labios rojos y tu aura azul. Iré bien armado.

Comentarios