jueves, 23 de agosto de 2007

En las puertas lo remoto existe

En las puertas lo remoto existe
y no es pasado ya,
sino vivo.
Asciende en sus bisagras
tu adiós de aquella vez,
tu adiós impronunciable,
entre violines hastiados
de lástimas y de culpas.

El chelo chilla en las puertas
como cuchillos de noche,
de noche muerta de miedo,
de miedo lleno de sangre,
de sangre de aquellos días
de roces y de calambres.

Y a pesar del peso inerte
que el cuerpo invierte en olvidar,
lo cierto es que en las ventanas,
con insondable deseo,
permanecen las trompetas,
las trompas y los trombones
con los ojos del viento
puestos en el horizonte.

1 comentario:

David G. dijo...

Precioso este poema. Me encanta, además, el final: "...con los ojos del viento puestos en el horizonte."
Muy bello.

Felicidades.