Ir al contenido principal

Destacados

LA TRINCHERA

Ayer me llegó un pequeño vídeo que me dejó muy tocado. El vídeo duraba apenas unos segundos. Estaba grabado desde una pequeña trinchera en el norte de Ucrania. No era una de esas trincheras de las películas de Oliver Stone, en las que los soldados van de un lado a otro medio encorvados para no ser blanco fácil al enemigo. No, era un agujero en medio de un terreno boscoso, de un metro cúbico, no más. La tierra húmeda, los bordes verdes, el cielo celeste. En él se hallaba inmerso un único hombre, grabando sin enfocarse y manteniendo silencio. Se oían truenos alrededor, a pesar del cielo despejado. Cada diez o quince segundos se manifestaba un susurro oscuro, como un gruñido silbante emitido con la voz grave de la muerte, que desembocaba en un golpe seco sobre la tierra. Un golpe brutal como si un titán acabara de desplomarse en mitad del campo de batalla. El hoyo se estremecía con violencia como un seísmo de magnitud infernal. La imagen tiritaba descontrolada. El miedo lo invadía todo. ...

NUESTRA HISTORIA



La historia de la humanidad está llena de conflictos, guerras e invasiones que a algunos aún les escuece. No tiene mucho sentido asumir sufrimientos que no son de tu tiempo, es mi opinión. La historia se carga de rencores que no nos pertenecen y que se provocaron por intereses territoriales, pecuniarios, estratégicos… o qué se yo. Hechos que, de no dejarlos atrás, resueltos u olvidados, acaban por pesar demasiado. El hombre ha avanzado muchísimo en materias como la tecnología o la medicina, pero no consigue dar dos pasos seguidos sin tropezar o dar marcha atrás en lo relativo a lo social. Seguimos soportando enormes desigualdades no solo interculturalmente sino intraculturalmente. Seguimos reprochándonos actos que nunca vimos, ni pudimos sentir. Es increíble que aún no nos hayamos desprendidos de prejuicios baratos de banderas de colores y uniformes de camuflaje. Ni los españoles somos unos expoliadores, ni los alemanes unos nazis, ni los italianos unos imperialistas… Ni los de derecha son todos unos franquistas ni los de izquierdas son todos unos rojos. La historia está ahí y es, desde mi punto de vista, la mayor de nuestras verdades y la peor de nuestras mentiras. Todo cuanto ha acontecido nos ha llegado desde una interpretación de los hechos y, a su vez, nosotros hemos de interpretarlo con la subjetividad que llevamos dentro. La de nuestra propia esencia, la de nuestra educación y la de la influencia indefectible de nuestro entorno. Tú y yo tenemos nuestra propia historia, una historia cargada de conflictos, guerras e invasiones. Una historia que es tan verdad como mentira en cuanto la contamos uno u otro. Pero ¿sabes? Jamás habrá rencores insalvables entre nosotros, jamás habrá etiquetas que no estemos dispuestos a despegar ni colores que no se puedan teñir o lavar con lejía. Entre nosotros la historia será siempre un hermoso cuento que un día le contaremos a nuestros hijos sin más daño que el del paso de los años, sujeto, claro está, a diferentes interpretaciones. Nuestra historia, tengo la absoluta certeza, de que siempre dará pasos hacia delante.

Comentarios

Entradas populares