Ir al contenido principal

Destacados

LA TRINCHERA

Ayer me llegó un pequeño vídeo que me dejó muy tocado. El vídeo duraba apenas unos segundos. Estaba grabado desde una pequeña trinchera en el norte de Ucrania. No era una de esas trincheras de las películas de Oliver Stone, en las que los soldados van de un lado a otro medio encorvados para no ser blanco fácil al enemigo. No, era un agujero en medio de un terreno boscoso, de un metro cúbico, no más. La tierra húmeda, los bordes verdes, el cielo celeste. En él se hallaba inmerso un único hombre, grabando sin enfocarse y manteniendo silencio. Se oían truenos alrededor, a pesar del cielo despejado. Cada diez o quince segundos se manifestaba un susurro oscuro, como un gruñido silbante emitido con la voz grave de la muerte, que desembocaba en un golpe seco sobre la tierra. Un golpe brutal como si un titán acabara de desplomarse en mitad del campo de batalla. El hoyo se estremecía con violencia como un seísmo de magnitud infernal. La imagen tiritaba descontrolada. El miedo lo invadía todo. ...

LA EVOLUCIÓN


Frotó dos palos, chasqueó dos piedras, cayó un rayo, ¿qué más da? Apareció el fuego. La rueda, el arco y la flecha, la edad de hierro. El hormigón en la construcción de edificios, viaductos… Jesucristo. La ‘Guerra Justa’ de San Agustín de Hipona y los avances en la navegación. El hierro y el acero, las fuentes de energía. La máquina de vapor…. el hombre prepara la revolución industrial. El teléfono, la bomba atómica y pisar la Luna. Internet. Un padre, hijo de otro padre que tiene una hija que te concibe a ti. Tú, unas palabras, unas miradas, un eclipse, un roto. Tú delante de una hoguera, tu coche, Cupido, mi armadura. Tu casa lejos de la mía y un camino de asfalto de por medio. Tu fe en mí. Nuestra batalla diaria, el mar que hay entre nosotros y este descifrar continuo cartas de navegación. La máquina del día a día que nos arrastra y no cesa. Las llamadas perdidas y las no entendidas y las esperadas y recibidas y tonteadas también. Aquella bomba que fue dejarlo y el uranio que se queda. Hacer el amor y elevarse hasta traspasar la atmósfera terrestre. Conectarme contigo siempre. Tanto que ha ocurrido para llegar a ti. Tanto.

Comentarios

Entradas populares