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LA TRINCHERA

Ayer me llegó un pequeño vídeo que me dejó muy tocado. El vídeo duraba apenas unos segundos. Estaba grabado desde una pequeña trinchera en el norte de Ucrania. No era una de esas trincheras de las películas de Oliver Stone, en las que los soldados van de un lado a otro medio encorvados para no ser blanco fácil al enemigo. No, era un agujero en medio de un terreno boscoso, de un metro cúbico, no más. La tierra húmeda, los bordes verdes, el cielo celeste. En él se hallaba inmerso un único hombre, grabando sin enfocarse y manteniendo silencio. Se oían truenos alrededor, a pesar del cielo despejado. Cada diez o quince segundos se manifestaba un susurro oscuro, como un gruñido silbante emitido con la voz grave de la muerte, que desembocaba en un golpe seco sobre la tierra. Un golpe brutal como si un titán acabara de desplomarse en mitad del campo de batalla. El hoyo se estremecía con violencia como un seísmo de magnitud infernal. La imagen tiritaba descontrolada. El miedo lo invadía todo. ...

PERSIGUIENDO UNA PELUSA (poema guasón)

Persiguiendo una pelusa
cómplice de la brisa
descubrí bajo la cama
que se estaba dando misa.

Se destapó ante mi vista
un cementerio de besos,
dispuesto como una viña
contemplada desde el cielo.

Y fui leyendo epitafios
minúsculos como insectos
de versos satirizados
pero sangrantes y ciertos:

“Despreciado un Viernes Santo.
Ni Cristo fue respetado,
ni los rezos y clemencias
ante el mecerse de un palio”

“Suicidado varias veces
y ninguna rematado.
Decidido a darme muerte,
me hizo el trabajo un sicario”

“De tanto aguardar a verte
me salieron telarañas
Y un sindicato de arañas
me mató por mal gerente”

Escarbando entre pirámides
de lágrimas embarradas
fui exhumando cadáveres.
¡perdón por esta guarrada!

Después de tres exorcismos
y varias operaciones
resucité algunos besos
que no me dejaste darte.

Y aquí estamos todos juntos
en la puerta de tu casa
pa´cagarme en tus difuntos
besos de mala gana.

Que Dios los tenga en su gloria,
RIP, amén y lo que quieras
pero a ver quien quiere estos besos
con la peste a muerto que llevan.

Son tus besos, ven por ellos,
incinéralos en tu hoguera
que la voz de sus espectros
me tienen la noche en vela.

Venga llantos y lamentos
y vueltas a la cabeza
y ya me ha dicho una médium
que o te beso o que me muera.

Dame un beso ¡por tu madre!
por tu madre no, que es “mu” fea
Si no es por querer besarte,
¿pero es que no te dan pena?

Dame un beso y que descansen
esas ánimas errantes.
Piensa que con tu beso
de mi también te deshaces.

Me dio un beso de mañana,
pero que beso me dio,
mejor de lo que soñaba
mi loca imaginación.

¡Ay! Qué divino desayuno
para este poeta tan fresco,
¡lo que tiene que inventarse uno
para que le den un beso!

Comentarios

Anónimo ha dicho que…
Migo, ya estamos, pero en fin, intentaré asimilar este poema y ahí voy.
No deberíamos insistir tanto en querer recibir cariño y amor, porque éste viene cuando es uno mismo el que lo da. Cuando besamos, ya sea en la boca, en la cara, en un pecho...., no es su piel quien en realidad está besando nuestros labios?
Ahí queda eso.
-Er Manué-
Jesus Dominguez ha dicho que…
Lo que yo te diga, tío, que estás com un cabra en un garaje "jarta" de papeles (¿te suena?).

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