LA TRINCHERA
Ayer me llegó un pequeño vídeo que me dejó muy tocado. El vídeo duraba apenas unos segundos. Estaba grabado desde una pequeña trinchera en el norte de Ucrania. No era una de esas trincheras de las películas de Oliver Stone, en las que los soldados van de un lado a otro medio encorvados para no ser blanco fácil al enemigo. No, era un agujero en medio de un terreno boscoso, de un metro cúbico, no más. La tierra húmeda, los bordes verdes, el cielo celeste. En él se hallaba inmerso un único hombre, grabando sin enfocarse y manteniendo silencio. Se oían truenos alrededor, a pesar del cielo despejado. Cada diez o quince segundos se manifestaba un susurro oscuro, como un gruñido silbante emitido con la voz grave de la muerte, que desembocaba en un golpe seco sobre la tierra. Un golpe brutal como si un titán acabara de desplomarse en mitad del campo de batalla. El hoyo se estremecía con violencia como un seísmo de magnitud infernal. La imagen tiritaba descontrolada. El miedo lo invadía todo. ...

Comentarios
Un abrazo.
Angie.
Yo acabaría el micro en la frase "Ha-hay a-al-alguien den-dentro", pues te da la clave de cómo termina la historia, el lector enseguida se lo imagina sin tener que dárselo todo masticado (cosa que creo que no suele gustar a la mayoría de los lectores). Y me parece mucho más contundente que la frase "miró hacia atrás pero ya era tarde".
Pura tensión
Un abrazo
Un abrazo.
Un abrazo fuerte.
:)
un abrazo
El relato muy bueno,de esos que te mantienen en vilo y cuyo final,no es sino el comienzo...
Ufff,que yuyu!
Un beso.
Te sigo.
Eu estou deprimida...
Beijo
Maravilloso microrelato, me mantuvo atenta y en suspenso.
Abrazos Jesús!!!
Un abrazo
Stella