LA TRINCHERA
Ayer me llegó un pequeño vídeo que me dejó muy tocado. El vídeo duraba apenas unos segundos. Estaba grabado desde una pequeña trinchera en el norte de Ucrania. No era una de esas trincheras de las películas de Oliver Stone, en las que los soldados van de un lado a otro medio encorvados para no ser blanco fácil al enemigo. No, era un agujero en medio de un terreno boscoso, de un metro cúbico, no más. La tierra húmeda, los bordes verdes, el cielo celeste. En él se hallaba inmerso un único hombre, grabando sin enfocarse y manteniendo silencio. Se oían truenos alrededor, a pesar del cielo despejado. Cada diez o quince segundos se manifestaba un susurro oscuro, como un gruñido silbante emitido con la voz grave de la muerte, que desembocaba en un golpe seco sobre la tierra. Un golpe brutal como si un titán acabara de desplomarse en mitad del campo de batalla. El hoyo se estremecía con violencia como un seísmo de magnitud infernal. La imagen tiritaba descontrolada. El miedo lo invadía todo. ...

Comentarios
Twain excelente escritor.
;-)
Besitos
hasta los grandes se despistan!!!
Felices fiestas y recibe un gran abrazo
Hasta en caricaturas he visto la descripción despistada que hacen de Mark Twain (seudónimo tomado, según reza una versión, de una medida marítima de las barcazas que surcaban el Mississippi). Y de que los genios son distraídos, lo son...de Albert Einstein surgen varias anécdotas en ese sentido.
Saludos cordiales.
Abrazos desde un bosque profundo de Asturias!
Para escribir un Tom Sawyer...¡tenía que ser así !....
cálido saludo.
saludos
Y peor es que muchos confunden a simples despistados con genios!
Así lo plasmó el escritor venzolano Pedro Emilio Coll (Caracas 1872 -Caracas 1947) en su cuento El Diente Roto! Si lo desean, pueden leerlo en: http://www.ficcionbreve.org/cuentos/dienteroto.htm