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LA TRINCHERA

Ayer me llegó un pequeño vídeo que me dejó muy tocado. El vídeo duraba apenas unos segundos. Estaba grabado desde una pequeña trinchera en el norte de Ucrania. No era una de esas trincheras de las películas de Oliver Stone, en las que los soldados van de un lado a otro medio encorvados para no ser blanco fácil al enemigo. No, era un agujero en medio de un terreno boscoso, de un metro cúbico, no más. La tierra húmeda, los bordes verdes, el cielo celeste. En él se hallaba inmerso un único hombre, grabando sin enfocarse y manteniendo silencio. Se oían truenos alrededor, a pesar del cielo despejado. Cada diez o quince segundos se manifestaba un susurro oscuro, como un gruñido silbante emitido con la voz grave de la muerte, que desembocaba en un golpe seco sobre la tierra. Un golpe brutal como si un titán acabara de desplomarse en mitad del campo de batalla. El hoyo se estremecía con violencia como un seísmo de magnitud infernal. La imagen tiritaba descontrolada. El miedo lo invadía todo. ...

TÚ ME DAS PENA


Si tú no eres capaz de llorar... tú me das pena. 
Si tú no te has emocionado nunca
 escuchando a Miguel Poveda. 
Si no se te dilatan las pupilas ante el dolor ajeno
 y no se te oprime el pecho en las despedidas. 
Si cuando otros lloran tú no tienes que hacer esfuerzos
 para contener la vida,
 que se anuda en la garganta y grita,
 hacia adentro, y grita.
 Si tú no te emocionas ante la belleza del mar
 o el verdor salvaje.
 Si tú no eres capaz de abrazar
 y sentir que sobra toda la carne.
 Si tú no vas a leer nunca a ningún poeta
 porque no es cosa de hombres ni es tu problema.
 Si tú no quieres a nadie... tú me das pena.



Comentarios

Adriana Alba ha dicho que…
Muy bonito.
Gracias por tu visita Jesús.
Saludos.
Leticia ha dicho que…
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Leticia ha dicho que…
Jesús, el rol de hombre esta distorsionado en nuestra cultura. La clásica advertencia que reprime al niño desde pequeño y se le dice cuando cae en el llanto ¡No llores, los hombres no lloran! es uno de los tantos desatinos de la sociedad castrante, pero... afortunadamente todo cambian ,nada permanece, y eso y otros muchos comportamientos establecidos, se han trascendido o están en ese proceso.
Muy atinado tu texto. Un gusto conocerte. No puedo ir seguido con todos los amigos. Pero estoy pendiente de sus actualizaciones. Saludos
BETTINA PERRONI ha dicho que…
Prejuicios que atan al hombre a la frustración... Es en verdad penoso reprimir las emociones y no apreciar lo bello de la vida. saludos :)
BEATRIZ ha dicho que…
A mí también me dan pena los insensibles, Jesús.
Encantador rincón el tuyo.

Un placer que visitaras el mío. Espero que continúe ese compartir de letras.

Saludos.
Jesus Dominguez ha dicho que…
Gracias, Adriana, el paseo por tu blog fue delicioso.
Jesus Dominguez ha dicho que…
Así es, Leticia. Gracias por venir.
Jesus Dominguez ha dicho que…
Muy de acuerdo contigo Bettina. Un abrazo y gracias por visitarme.
Jesus Dominguez ha dicho que…
Beatriz, paso por tu blog muy a menudo. No lo dudes. Un abrazo.

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